Paola A. Cardona Tobón - La Ceja
Algunos la queman, otros la dejan crecer sin prestarle mayor atención. Pero la Thitonia diversifolia, más conocida como botón de oro, es más útil de lo que muchos piensan.Esta planta sirve de cerca viva. Sí, es la función que más se le conoce, pero también es flora para apicultura, forraje de corte para la alimentación de bovinos, cerdos, conejos e incluso gallinas y hasta tiene un aprovechamiento ornamental, por su flor amarilla y llamativa.
Antonio José Mesa, que tiene una finca en La Ceja llamada Montecito, lleva cinco años experimentando con ella y sacándole más y más beneficios.
Comenzó a documentarse y a probar, con resultados muy satisfactorios, porque le sirve para todos los procedimientos que desarrolla.
Cuenta que como posee un buen volumen radicular, enriquece los suelos degradados y tiene la capacidad de movilizar fósforo para hacerlo disponible para otras plantas. También tolera condiciones de acidez y se adapta con facilidad al terreno.
Y como si fuera poco, atrae insectos benéficos, tiene un rápido crecimiento y una baja demanda de insumos. Es más, no requiere de muchos cuidados.
Para darle variedad a la alimentación de sus animales y en la búsqueda de proteína comenzó a ensayar con el botón de oro tierno y a mezclarlo con pasto.
Se dio cuenta de que lo asimilaban muy bien. Una vez lo cortan, lo dejan en un proceso de deshidratado antes de proporcionárselo.
"Vemos que nuestros animales son muy sanos. Nos ayuda en el control de parásitos internos del ganado".
Más voces
Fernando Moreno, de Corpoica, y Juan Lázaro, de Corantioquia, reconocen su gran potencial.
Pero el primero, que cuenta con experiencias exploratorias con la Thitonia diversifolia, cree que aún se requieren estudios más detallados. "Ha sido considerada como maleza, pero es una fuente de proteína económica, porque no necesita mucho mantenimiento", afirma.
El valor nutricional de su follaje fue motivo de análisis en el Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria (Cipav). Efectivamente encontraron reportes de contenidos de proteína en sus hojas, altos niveles de fósforo y se clasificó como "una especie de muy alta digestibilidad rumial".
En Montecito, Antonio José muestra con orgullo las ventajas de tener esta planta. Allí, el proceso de siembra, corte y mezcla para alimento se maneja a la perfección y evidencia que sí es posible sacarle "todo el jugo".
Para sembrarla, básicamente se requiere remover la tierra con el azadón. Se propaga por estacas de 30 a 40 centímetros de largo con un diámetro de 2 y 3 centímetros, dejando en promedio tres yemas por fuera.
La altura de esta planta oscila entre 1,5 y 4 metros, tiene ramas fuertes, hojas alternas y sabrosas para los animales que las disfrutan.
Florece todo el año, protege fuentes de agua y tolera sequía, pero no inundación.
Resiste el corte a nivel del suelo y hasta la quema moderada. Es de esas plantas agradecidas. Es oro.